Season of the Witch

Esposas hambrientas… de libertad!

Aunque La Noche de los Muertos Vivientes no fue un éxito de la noche a la mañana, Romero se resistía a ser encasillado como director de películas de terror. Pese a ser amante del terror en todas sus expresiones desde niño, en su alma, habitaba un auteur que soñaba con hacer películas de arte y ensayo, si bien en buena parte consiguió lo que quería mediante el género de terror.

Como consecuencia de estas aspiraciones su siguiente película se alejó del género, There’s Always Vanilla (1973), a la que le siguió la presente Jack’s Wife que aunque toca el tema de las brujas su lugar está más cerca del cine de arte y ensayo que del género de terror. Ninguna de las dos, lamentablemente, tuvo un buen recibimiento ni por parte de la crítica ni del público que no supieron valorar su contundente capacidad de observación social naturalista y su prisma desconcertante.

Romero explicaba que ideó Season of the Witch mientras trabajaba en una cadena de televisión local de Pittsburg, al ver que era una ciudad con un fuerte movimiento feminista. Season of the Witch, también es conocida como Jack’s Wife, mi preferido por lo bien que resume la esencia del machismo social que radiografía Romero con pulso de cirujano, y con el no menos despreciable y engañoso título que le puso la primera distribuidora que se encargó de la película, especializada en distribuir porno, Hungry Wifes.

El cuidadosamente organizado e impresionante guion de Romero, si algo queda claro viendo su cine es que es un excelente escritor, explica como la mujer de Jack, Joan (Jan White), está insatisfecha con su vida de ama de casa de clase media alta en la que deambula como una zombie mientras se pasa el día entre gintonics y cotilleos con otras amas de casa. A Joan le supera la vida sumisa que lleva junto a un esposo ausente y desinteresado al que, por si fuera poco, además de vez en cuando se le va la mano, todo ello azuzado con una extrema represión sexual. Cuando conoce a una nueva vecina que es una bruja, se interesa por el tema y poco a poco se va adentrando en la brujería, con la misma superficialidad con la que deambula por la vida en general, con la voluntad de conseguir atraer al amante de su hija para tener relaciones sexuales, y sentirse diferente al resto de las otras esposas. La triste realidad, es que pese a todos sus esfuerzos, la sociedad no le acaba de permitir que deje de ser la esposa de Jack, incluso una vez este haya muerto.

Recomiendo la edición de Arrow, que presenta una versión extendida de 104 minutos aunque no llega al original metraje de 140 minutos que Romero había preparado y que fue mutilada por el distribuidor, y cuyos negativos descartados fueron destruidos.

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