Crónicas de Sitges. Día 3

De casas encantadas y castores zombie

Casi sin darnos cuenta nos plantamos en el tercer día de Festival. El domingo se presenta variado en su programación: La distancia, Taller Capuchoc, The Satellite Girl and Milk Cow, I Origins, Magical Girl…Pero servidor se decanta por otras opciones, en gran parte porque obtener tickets para según que película es misión  imposible. Los títulos de primera hora de la mañana poseen un denominador común y es el gamberrismo, sin embargo llevado a cabo de maneras muy diferentes.

houseboundLa primera cinta del día es la Neocelandesa Housebound, recomendada por Peter Jackson (y uno, a priori, ya no sabe si eso es bueno o malo) dirigida por Gerard Johnstone. Nos encontramos aparentemente ante una película de casas encantadas con toques de comedia, con una cierta actitud gamberreta pero que se toma el asunto con la suficiente seriedad para facturar un producto bien acabado, con giros de guión más que interesantes y buena dirección e interpretaciones, todo ello trufado con toques de humor negro. La comedia forma parte del desarrollo de la película pero está bien integrada en el momento en el que se incluye y no da la sensación de que destroce el momento que se ha generado previamente, no se trata en definitiva de una comedia gruesa, ni brusca. Únicamente le quitaría 20 minutos de metraje, porque se acaba haciendo algo larga en su tramo final, aunque la película tiene buen ritmo en general. Parece que la cinta bebe de película como Al final de la escaleraLa leyenda de la mansión del infierno por poner un par de ejemplos, es decir de cintas de casas encantadas de corte clásico, y lo podemos ver en su realización y puesta en escena claramente, sin que sea una cinta desfasada en el tiempo.

Housebound explica como Kylie, una veinteañera con aspecto de treintañera, es condenada a pasar ocho meses de arresto domiciliario en la casa de su progenitora tras ser detenida robando un cajero. Aquí el drama se gesta, y el doble castigo, por el hecho de que Kylie tenga que volver al hogar del que se marchó prematuramente y tener que relacionarse de nuevo con una madre agotadoramente parlanchina, y su nueva pareja, un hombre tranquilo y casi anodino. Pronto Kylie empieza a tener experiencias extrañas, apariciones, etc. que dan que pensar ¿está la casa encantada? Bajo esta premisa Johnstone monta una pequeña historia de detectives, en la que Kylie junto a su vigilante (un enamorado de lo paranormal), intentan investigar qué pasa en la casa y a qué se deben los sucesos paranormales. Pero todo no es lo que parece en Housebound, y ese es uno de sus méritos, con sensillez y humidad, y mucho cuidado, va desplegando una historia entretenida y divertida que se resuelve con algunos giros de guión estupendamente integrados y naturales en la narración que la convierten, sin ser una gran película, en una joyita.

Zombievers es la segunda película de la mañana. Servidor se acerca a ella con la esperanza de pasar un buena rato y reirse por lo menos. Los zombies me tienen harto, y sus variantes absurdas ni os lo cuento, pero el aspecto casposo que tiene Zombievers me atrajo como una luz caza moscas, y con el mismo resultado, por cierto.

Zombeavers Movie

Sí, castores zombies amigos. Castores que tras beber de un bidón de residuos químicos que se cae casualmente de la camioneta de dos idiotas, mutan en unas fieras salvajes que están muertas a nivel biológico pero viven y están sedientos de sangre. La estructura es la típica, grupo de chicas buenorras que quieren pasar un finde solas, redneck del pueblo que las advierte, novios que se presentan a tocar la moral, castores mutantes que se dan un festín con ellos y alguna sorpresa. Bien, bien. Todo ello aderezado con tetas y culos, frases majaderas nivel PRO, situaciones absurdas, caspa por un tubo, realización bastante pésima, y algo aburrida en general. Cierto que tiene momento de humor grueso que pueden arrancar alguna carcajada que otra pero en general es de lo peor. Mi sensación fue la de estar ante un producto que imitaba las pelis de los 80 de Troma, los elementos toman de ellos son obvios (los he mencionado todos: tetas y culos, residuos tóxicos, mutaciones, gore de baratillo, frases infames…), y esto me podría hacer gracia, pero con la certeza de que estaba ante un producto totalmente desfasado. Lo que más me alucina es que esta película vaya a tener distribución en España y cintas como The Babadook, aún no tenga comprador, que yo sepa.

Y aquí se acabó el día porque uno tuvo algunas reuniones y una presentación de novedades editoriales en la carpa Fnac a las 17h para la que había que concentrarse y que tampoco fue nada mal, por no solo de cine vive el hombre presenté junto al autor Alberto Bermúdez, su nuevo libro Muertos vivientes: Orígenes un estupendo volumen editado a todo lujo sobre los precedentes cinematográficos del zombie moderno tal y como lo conocemos a partir de Romero. También tuve el gusto de presentar el libro de Dani Rodríguez Rob Zombie. Las siniestras armonías de la sordidez y la novela gráfica Dead. World. La última siesta, ambas novedades de Tyrannosaurus Books.

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